¿Qué le pedimos emocionalmente al nuevo año 2016 ?


deseos para el 2016

Todos los años, hacemos una lista de propósitos para realizar o llevar a cabo. En la lista aparecen innumerables metas, como por ejemplo ser de tal forma o de otra, o mejorar en según qué aspectos, además de los archiconocidos “me apunto al gimnasio”, “dejo de fumar” etc. Emocionalmente hablando, hay un montón de cosas que encubiertamente asociados a otros objetivos y propósitos, le pedimos al nuevo año.

Hay muchas personas que te dicen claramente: “ser feliz, esa es mi meta”… Desde el punto de vista emocional, puede parecer simple, pero en el fondo es más complejo de lo que parece. Muchas de las personas que dicen que quieren ser felices como nuevo propósito, lo asocian a cosas o sucesos del tipo: “bueno, si consigo que me asciendan, seré feliz”, “si me va bien con mi pareja, seré feliz”…. y así en un sinfín de casos. Esto, es erróneo y nos lleva, por un lado a la frustración (en caso de que no lo consigamos, y como efecto colateral no seremos felices, pues tal meta no ha sido alcanzada) y por otro nos lleva a una forma incorrecta de proceder a la búsqueda o hallazgo de la felicidad.

Emocionalmente, siempre queremos y esperamos mucho. Cuanto más mejor, ser los más felices. De lo que no nos damos cuenta es de que, si nosotros, asociamos nuestra felicidad, o peor aún, la condicionamos a si sucede o se consigue tal cosa o tal otra, difícilmente lo logremos.

Para ser felices, debemos hacerlo por nosotros mismos, fluyendo totalmente, encontrando nosotros nuestra felicidad, nuestra armonía, sin que esta quede condicionada a factores externos.  Así y solo así, lograremos ser felices: disfrutando el momento, viviendo el presente sin más.

Pero lo que generalmente en el fondo esperamos emocionalmente de un año nuevo, viene muy ligado a el popular y archiconocido “que me quede como estoy si va a ser para peor” , lo cual en el fondo, se traduce como desear estabilidad, ya que la estabilidad sin cambios abruptos o estresantes, nos genera estabilidad emocional, lo cual es un facilitador para ser felices.

Generalmente aquí reside el núcleo de la cuestión. Obviamente no es lo mismo que una familia, logre reunir el dinero necesario y los medios y decida irse a vivir a otro país porque o era lo que deseaban o piensan que les espera una vida mejor allí; que, a una persona a la que su jefe le trasmite que o se cambia de residencia, yéndose a otro país o pierde su puesto de trabajo, teniéndose que desplazar también con toda su familia para que su vida no quede tan alterada…

 

Son pues pequeños matices, pero que conforman lo que generalmente una persona pide emocionalmente a un año que acaba de estrenarse: pocos problemas, que no vengan contratiempos, que no haya cambios para peor, etc.; de lo cual podemos derivar que en última instancia, es nada más y nada menos que tener estabilidad y que todo esté bajo nuestro control hasta cierto punto.

También generalmente como ya anunciaba al principio, la gente busca la felicidad, pero generalmente como cito aparejada a aspectos tales como: “a ver si este año viajo más”,” a ver si me suben el sueldo”, “a ver si consigo quitarme estos 20 kg que me sobran”; es decir solemos buscar el ser feliz de esas formas, en lugar de ser mas proactivos.

Para acabar, al hacer nuestras peticiones y objetivos en el enfoque más emocional para un nuevo año, deberíamos centrarnos más en luchar por  nosotros mismos para que sea así, trabajar por ello y no ponernos objetivos y desear, en lugar de hacer que pase, o hacer que surja. Es así cuando tendremos más claros nuestros objetivos, y con ello se volverán mas alcanzables y realizables.

Les deseo a todos ustedes un feliz, y estable 2016

Psicóloga Raquel Herrero Palacios

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